viernes, 6 de febrero de 2009

Cooperativas de ahorro y crédito

Cooperativas de ahorro y crédito
Lic. Carlos A. Rodríguez N. - 10/1/2007



Como profesional me siento muy orgulloso el haber sido discípulo del gran maestro y humanista PABLO HARVEY STELLE, padre fundador y profesor meritísimo de la enseñanza del cooperativismo en República Dominicana.

En honor a esta alta distinción corresponde a las instituciones que integran el sector propiciar acciones orientadas a enaltecer y dar a conocer el pensamiento de este ilustre sacerdote del cooperativismo.

Fueron muchos los conocimientos y experiencias que adquirimos de él en su esfuerzo de motivar a sectores de la población dominicana a practicar el hábito del ahorro, con el ideal de que la clase pobre se proporcionara los recursos y medios de trabajo para liberar su estado de indigencia en la sociedad.

El padre del cooperativismo dominicano fomentaba la idea de que para superar el estado de la pobreza, el medio para lograrlo era promover y organizar en cada comunidad empresas cooperativas de ahorro y crédito.

Al referirse a este tipo de sociedades decía que las cooperativas de ahorro y crédito son instituciones que en inglés se conocen como Credit Unions, y en México como Cajas Populares.

Aún se llamen cooperativas, realmente no siguen las normas de las cooperativas de Rochdale; ellas se fundaron en Alemania independientemente de las ideas de los pioneros de Rochdale. Sin embargo, la finalidad general de las cooperativas de ahorro y crédito es similar a las demás cooperativas, es decir, ayudar a los pobres, basada en la unión de personas trabajando cooperativamente para la mutua prosperidad de todos.

Sustentaba el padre Pablo, que la cooperativa de ahorro y crédito no es un negocio como la mayoría de otras cooperativas, sino más bien un servicio donde la gente pueden hacer sus ahorros convenientes y así proveer sus necesidades de crédito, liberándole de la usura. Las cooperativas de ahorro y crédito han sido llamadas “los bancos de los pobres”.

Establecía que estas cooperativas funcionan como bancos, pues ofrecen los mismos servicios que estos, siendo ello así, cualquiera preguntaría: entonces ¿porqué molestarse en fundar estas cooperativas? Cierto es que los bancos ofrecen todos los servicios favoreciendo a sus clientes, pero la interrogante tiene las siguientes contestaciones: Primero, el sistema bancario nació para servir principalmente a los comerciantes y negociantes, y a la vez para ganar dinero o mejor dicho, “lucro.” Se encuentran bancos donde hay movimiento de negocios en los pueblos y ciudades, pero pocas veces en regiones rurales. Los banqueros buscan lucros.

Raiffeisen, el fundador de las cooperativas de ahorro y crédito en Alemania, organizó su movimiento para ayudar a los pobres, las víctimas de los usureros y como un servicio sin fines de lucro.

Desgraciadamente, la mayoría del desarrollo de las cooperativas de ahorro y crédito en Norteamérica, donde se halla el número mas grande del mundo, se encuentra entre la clase media de las ciudades, y pocas entre la gente pobre.

En varios países de América Latina, la mayoría de la gente es campesina, pobres y víctimas de la usura y otros tipos de explotaciones. Entre ellos no existen bancos; los banqueros no se interesan en ellos. Aquí en estos ambientes es donde las cooperativas de ahorro y crédito podrían prestar grandes servicios financieros sociales.

Es fácil organizar una cooperativa de ahorro y crédito entre personas de clase media en cualquier parte del mundo, ya que generalmente ellos gozan de educación y en corto tiempo, después de estudios y algunos folletos, la directiva queda preparada para poner en marcha una cooperativa de ahorro y crédito. También en poco tiempo crecen rápido los ahorros. A menudo los ahorros lo hacen por descuentos de los salarios que reciben de sus patronos.

Decía el padre Pablo, que su mensaje no estaba dirigido a personas de la clase media, sino a la campesina, víctima de toda clase de injusticias económicas y sociales. Preparar un grupo de campesinos con el objeto de manejar una cooperativa de ahorro y crédito, es una labor muy difícil y costosa en tiempo.

En su libro titulado Cooperativas de Ahorro y Crédito, incluye preguntas y respuestas que considera más adaptadas al nivel académico de los campesinos. También en este libro advierte sobre los problemas y peligros a encontrar en este tipo de labor.

Dentro del marco de este contexto se promovieron las primeras sociedades cooperativas en la República Dominicana. A la fecha son muchas las que han logrado éxito en la tarea de fomentar el ahorro e integrar de manera activa a hombres y mujeres en el proceso del desarrollo económico y social de la comunidad.

Con motivo de que en octubre celebramos el Mes del Cooperativismo, corresponde a las instituciones y empresas cooperativas resaltar las ideas y el pensamiento de este gran hombre, Pablo Harvey Steele, considerado el padre del cooperativismo dominicano.